CINE

Hollywood en su era de ‘copy-paste’

El estreno de la nueva adaptación 'Cumbres Borrascosas' reabre el debate sobre la obsesión de la industria por los remakes

Jacob Elordi y Margot Robbie en 'Cumbres borrascosas'. Fuente: Pinterest
Jacob Elordi y Margot Robbie en ‘Cumbres borrascosas’. Fuente: Pinterest
Ariadna Font Ariadna Font

Otra vez ‘Cumbres Borrascosas’. Otra vez Heathcliff, Catherine y un amor que todos sabemos cómo empieza y cómo acaba. Se trata ahora de la nueva adaptación de la célebre película que llega a los cines entre vídeos de TikTok, con Everything is romantic sonado de fondo, convertida en fenómeno viral antes incluso de que muchos recuerden quién fue su autora original, Emily Brontë. Y ahí aparece la pregunta inevitable: ¿esta versión aporta algo nuevo o forma parte de la obsesión de Hollywood por rehacer lo que ya conocemos?

Este no es un caso aislado. Cada año la industria vuelve a las mismas novelas, a los mismos personajes, a los mismos amores imposibles. Cambian los rostros, la estética se vuelve más brillante, más importante, pero, sin embargo, la historia permanece intacta, como si Heathcliff y Catherine se negaran a dejar un mundo que imaginó la escritora del clásico.

Jacob Elordi y Margot Robbie, en la película 'Cumbres borrascosas'.
Jacob Elordi y Margot Robbie, en la película ‘Cumbres borrascosas’. Fuente: Pinterest

Tormenta de opiniones 

Mientras tanto, las críticas alrededor de la película parecen decirlo todo. Hay quien la llama “superficial”, “extravagante”, incluso “excesiva”. Otros, en cambio, llenan salas y convierten sus escenas en tendencia, recreando carteles, llorando en redes, repitiendo el Everything is romantic como si Heathcliff y Catherine hubieran nacido para el algoritmo.

Quizá el problema no sea volver a los clásicos. Siempre necesitamos regresar a historias que nos enseñaron a amar el cine. Volvemos porque funcionaron, nos generan emociones y nos prometen taquilla segura, y Hollywood lo sabe. El problema empieza cuando el cine deja de imaginar amores nuevos y se limita a repetir los de siempre, como si Heathcliff y Catherine fueran fantasmas que vuelven a llamar a la ventana cada temporada de estrenos. Entonces ya no estamos reinterpretando a Brontë, estamos rehaciendo la misma tormenta cambiando los actores.

La industria, en su era de copy-paste, debería de preguntarse si quiere seguir viviendo de romances heredados o atreverse, por fin, a escribir uno que todavía no sepamos como acaba.

Adaptaciones del clásico de Emily Brontë (1847) a lo largo del cine. Fuente: Ariadna Font
Adaptaciones del clásico de Emily Brontë (1847) a lo largo del cine. Fuente: Ariadna Font

Ariadna Font

Soy estudiante de tercer curso de Periodismo con Data Journalism y Social Media en la Universitat Abat Oliba CEU. ¿Por qué periodismo deportivo? Siempre he creído que el deporte también cuenta historias. Mi interés es el motorsport y el deporte internacional, como los deportes de la NFL.